Siempre me ha fascinado el estudio del lenguaje corporal humano.
Revelamos mucho sobre nosotros mismos sin decir una sola palabra, y es sorprendente que algunos crean que pueden engañar a los demás.
En el contacto con otras personas, a menudo expresamos más a través de nuestro lenguaje corporal de lo que muchos son conscientes.
Algunos expertos opinan que nuestro lenguaje corporal dice más que las palabras que elegimos.
Aunque puede resultar difícil hablar de nuestros sentimientos, nos comunicamos de forma no verbal cada minuto del día.
No podemos simplemente desconectar nuestro lenguaje corporal, aunque quisiéramos, ya que muchos aspectos son instintivos.
Por ejemplo, la forma en que nos sentamos puede revelar mucho sobre nuestra personalidad.
Piensa por un momento en cómo sueles colocar las piernas cuando estás sentado. Quizás varíes esta postura a veces, dependiendo de la situación o de la ropa que lleves, pero piensa en tu postura habitual.
Por ejemplo, cuando vemos la televisión en casa, probablemente nos sentamos de forma diferente a como lo hacemos en una reunión de trabajo.
La mayoría de nosotros tenemos una postura habitual.
¿Cuál es la suya?
Echa un vistazo a la imagen de abajo y elige la tuya.
A continuación, desplázate hacia abajo para descubrir qué revela tu postura habitual sobre tu personalidad.
A
Esta persona cree que sus problemas desaparecerán si los ignora.
La ropa y el calzado que llevamos también pueden influir en nuestra postura al sentarnos.
Sin embargo, este no es el enfoque adecuado, y los problemas no se resuelven ignorándolos.
Lamentablemente, algunas personas tienden a proyectar sus problemas en los demás para no tener que agobiarse y no perder su valioso tiempo.
La comunicación con estas personas suele ser fluida; son interesantes, creativas, encantadoras y tienen un toque de infantilismo.
B
Estas personas son soñadoras con una imaginación muy viva.
A veces no piensan en lo que dicen y no se dan cuenta hasta demasiado tarde de lo que han dicho.
Rebosan de ideas nuevas, que a menudo se valoran en el trabajo.
La rutina les resulta insoportable, y les gusta viajar y hacer nuevas amistades.
No les da miedo atreverse a empezar de cero cuando no están satisfechos con algo.
C
Para estas personas, la comodidad es lo primero.
Además, no pierden el tiempo en relaciones infelices o trabajos que les roban la energía positiva.
Cuando quieren comprar algo, suelen darle vueltas durante días para tomar la decisión correcta, ya que dan mucha importancia a la perfección.
A la hora de elegir ropa, zapatos, perfumes o muebles, son extremadamente exigentes.
Aunque puedan parecer desorganizados, saben cómo desenvolverse en un entorno caótico.
A menudo les cuesta concentrarse y sus pensamientos se distraen con frecuencia.
D
A las personas que prefieren esta postura no les gusta llegar tarde y tampoco les gusta que los demás lo hagan.
Esto puede parecer arrogante a los demás, ya que a nadie le gusta que sus interlocutores no presten atención.
Son personas inteligentes y vulnerables que dan mucha importancia a la tranquilidad.
Evitan las discusiones con los demás y se sienten incómodos cuando muestran demasiadas emociones en público.
Para ellas, un beso es un gesto íntimo y les resulta incómodo besarse delante de otras personas.
Las personas que adoptan esta postura son abiertas y les gusta expresar sus sentimientos.
A veces también pueden ser percibidas como descorteses.
A menudo les resultan difíciles las relaciones sociales y deben tener cuidado con posibles enemigos que podrían complicarles la vida.
Su hogar es su refugio, donde pueden relajarse por completo.
E
Estas personas nunca tienen prisa y creen que todo llega en el momento adecuado.
Les cuesta aceptar las críticas, ya que a menudo las perciben como un ataque personal y tienden a defenderse de inmediato.
Son obstinadas y tenaces, y nunca se rinden hasta alcanzar su objetivo.
Su apariencia física es muy importante para ellos, y se esfuerzan mucho por lucir lo mejor posible.
Sin embargo, esto también podría ser un indicio de inseguridad y baja autoestima.
También les cuesta aceptar las críticas.


